Cólera

Wednesday, January 18, 2006

REFLEXIONES

Hola niña...


Que si, Isa, que siiiiiiiiiiiiii. Que ya sabemos que no te gusta que escribamos en tu espacio pero ya llevamos tiempo queriéndolo hacer. Hemos venido hasta aqui para darte las gracias por tu resumen de 2005, quizá un año inolvidable para ti como bien decías por la ausencia de tu abuelo, tu lengua de signos, la llegada de la radio, Alicia, Tus Amigos, un centenario, Marina (tu prima)...

Nos ha gustado mucho la sinceridad con la que escribiste ese resumen que tan hondo nos llegó a todos, como se nota que eres la artista... Pero lo que más nos impresionó es que nos mencionaras a cada uno de nosotros en un momento cualquiera del día, con una canción o con las formas de tus esculturas favoritas...
La verdad es que llevabamos tiempo pidiéndote ese resumen y esos recuerdos tan inolvidables de todos.
Sabemos que las cosas han cambiado, que has vuelto a sonreir y que ultimamente decides dejar de sufrir por el Sevilla. Nosotros desde aqui y desde nuestras almas te deseamos lo exactamente lo mismo que tú a nosotros en ese resumen del año que se ha ido: "alas, lluvias fresquitas, victorias y muchas ganas de no equivocarse".

ah! se nos olvidaba:

Tienes los ojos más bonitos del mundo, la sencillez más tierna y asi enamoras. Gracias por ser con nosotros como eres, como siempre has sido.Por esas manos que siempre estan dispuestas a ayudar, por esa manía de querer hacerlo todo al mismo tiempo, por no enfadarte por tanta guasa, por callar, observar y luego juzgar, por despistar lo que te da la gana y lo que no también, jejeje ...ummm espera que nos acordemos de más cosas...por las dulzura esa que dicen que empalaga, por hacernos presumir de amiga cuando vamos contigo sobre todo por Nervión y espera a que llegue la feria para presumir más todavía porque no hay Dios que lleve el traje de flamenca mejor que tú, por los silencios que tanto miedo da pues cuando te callas y nos miras nos da cierta inquietud no saber que es lo que piensas, por tu madurez temprana, por ser el lado más humanitario, por tanto nervio cuando te agobias, por no cambiar el púrpura de tu bandera ( nuestra no es desde luego) por el morado de un antifaz de abril, por vivirlo todo desde donde tú quieras, por llamarte Isa y ser nuestra amiga y querenos como nos quieres....a rabiar.

FDO.
TU OTRA PEQUENÍSIMA FAMILIA, LOS AMIGOS.
LAS LINEAS DE NUESTRAS MANOS

Estilo Sevilla 09/11/05


Estás sentado en un Café, el Picalagartos. Afuera llueve y desde entonces el seco olor a humedad de otoño me evoca tiernos recuerdos...tan presentes todavía y tan ausentes ahora.

Tu mano derecha posa adormecida e inerte sobre la mesa de aquella vieja Cafetería. De la mano se sale una línea sinuosa, que se desliza fácilmente por la pata de la mesa. Luego aterriza en el suelo y continua su recorrido sin vacilar ni un segundo. La línea trepa por los balcones, remonta la pared y llega hasta la amplia ventana que da hacia la calle. Allí mismo se detiene y observa como las gotas de lluvia cargan contra los cristales y después, cuando a éstas se les pasa el terrible enfado, se tambalean miedosas y caen por todo lo largo de la ventana.

La línea de tu mano nota un escalofrío. Es una pequeña corriente de aire frío que ha entrado por un hueco de la ventana que estaba abierto. La línea sin pensarlo dos veces se cuela por dicha cavidad y sale a la calle. Lo primero que hace es saltar desde el poyete hacia el vacío, cayendo a un charco y poniéndose empapada. Gruñendo sigue con su particular Odisea hasta que sube al tranvía que va hacia el paseo más cercano al río...
Allí baja para dirigirse al su destino: la torre vigía que controla los barcos que navegan por la ribera izquierda del río.

Desde la torre, atenta, espera la llegada del primer barco de la noche. La oscuridad, la lluvia y la altura a la que está, no nos permite verla con claridad pero al amanecer la divisamos de nuevo...La línea continuaba igual de paciente que la noche anterior hasta que el estruendo de la sirena del primer barco de la mañana la sobresalta.
Rápidamente corre hasta la orilla del río y se embarca. Agazapada tras la botella de coñac de un marinero, espera con cierto nerviosismo que aquel barco lleno de lingotes de oro que venía de las Indias, la lleve hacia el oto lado del río.

Una vez que la línea de tu mano derecha desembarca en aquel trocito de tierra coqueta y diferente a todas, no para de abrir callejuelas a su paso, zigzaguear jardines, cubrir fachadas y por fin...entrar en la casa.

En casa yo escucho una música apagada mientras jugueteo con mi pelo. La línea de tu mano vaga por el suelo...Luego siente vértigo al escalar las alturas de mis tacones, se enreda entre mis medias y la muy tonta no sabe como sujetarse fuerte a mi cintura. Finalmente tira con fuerza de un punto de lana de mi chaleco. Lo hizo con tanto ímpetu que la impulsó hasta mi hombro.
Cansada y radiante la línea se deja caer tiernamente por todo mi brazo hasta acogerse en la palma de mi mano; Tu línea y la mía están juntas al fin y yo cierro mi mano sin apretar para que no las roce ni el aire.

Isabel M.C

Friday, December 02, 2005

para isa

Que guay que me hayas dejado escribir en tu blog, Isa.

Mientras terminas tus cosas de la facultad me aprovecho y te escribo cuanlquier tonteria,jejeje.



Bueno, el martes 29 cuando salías de la radio, se te notaba enérgica, combativa y me di cuenta que algo te pasaba porque estabas de un genio que ni te cuento. Salías seria, con los dientes apretados y esos ojos tan, tan, tan bonitos echaban fuego, ira. Yo ahora voy a usar una frase que tu dices mucho: "estabas jodida, pero radiante". Hasta enfadada estas guapa, so tonta.
Andabas por alli con garbo, con fuerza, con tanta personalidad y orgullo que pensé: "esta niña, esta niña....que se cree fuerte y segura cuando la hieren y en realidad es más frágil y emotiva de lo que muchos se piensan pero esa mirada dura y cansada como la del martes no la olvidaré nunca y mira que tengo recuerdos de miradas tuyas, pero como esa...ninguna.
Que alegría ser tu amigo. Como me lo pasé el martes viendote tan enfadada y tan guapa. Estabas distinta, como nunca. Brillabas, jajaja y no era por la gomina que llevas en el pelo. Con esa altivez y esos movimientos y la potencia de tus ojos: te cargas la radio en cuatro días. Pobres!!!

espero que te guste (sé que no te va a gustar porque hablo de ti ) lo que he escrito. Pa que veas que yo tambien sé hacer cosillas de estas igual que tú, bueno igual, igual no que tú eres mu buena.
tu amigo Javi.P

Saturday, October 01, 2005

No hay Septiembres sin ti

"Cecilia dice siempre lo piensa y casi nunca piensa como yo.Si tengo hambre ella busca en la despensa y me guisa unos besos con arroz...Cecilia duerme bien acompañada porque a menudo la acompaño yo...". Así empieza una de mis canciones favoritas: "Cecilia" de Fito Páez y así, pienso yo que debería recibir cada domingo, Juanma a mi amiga Cecila, a la que Javi y yo llamamos cariñosamente "Ceci" por Cecilia, ...ya saben...cosas nuestras.
Ayer fue su cumpleaños. Septiembre no podía acabar mejor, creo. Procuro recordar todos los años que por estas fechas tengo un compromiso pendiente: su aniversario. Quizá la haya felicitado muy pocas veces en diez años de amistad que llevamos ya a nuestras espaldas, pero ella puede tener por seguro que nunca he olvidado los días 30 de Septiembres, y es por ello por lo que me atrevo a decir que no hay Septiembre sin ella, ni borrachera sin las dos, jajaja.
Ambas tenemos muchas cosas en común pero la que más es esa amistad de por vida con nuestro Javi ( súper) y bueno, que somos unas borrachonas que siempre sonreimos a todo. Ah ! y dos rabos de lagartijas que no paramos de hablar , gritar, mover los brazos, el pelo....aunque yo prefiero decir que eres un rabo de nube, como dicen los poetas cubanos. Un recoleto rabo de nube, que se difumina, veloz, por el cielo y que no se escandaliza con el alba porque sus ojos están acribillados de ver amaneceres malvas.


A mi Ceci, por sus 19 septiembres y por permanecer a nuestro lado, ya sea el zurdo o el diestro, pero con nosotros.


tu chabeli. felicidades !!!!

Sunday, September 18, 2005

¡A VOLAR!

No sé, me importa un pito
que las mujeres tengan los senos
como magnolias o como pasas de higo.
Un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero
al hecho de qu eamanezcan
con un aliento afrodisíaco o insectisida.
Soy perfectamente capaz de soportarle
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias...
Pero eso sí, y en esto soy irreductible:
No les soporto bajo ningún pretexto que no sepan volar.
Si una mujer no sabe volar, pierde el tiempo conmigo.
Este poema no es mío. Es de un escritor bonarense de finales del siglo XIX llamado Oliverio Girondo.
La verdad, es que la primera vez que lo leí, hace ya varios años, no me agradó mucho, porque me pareció un poco machista. Pero con el paso del tiempo volví a leerlo y saqué una conclusión completamente distinta: Oliverio Girondo tenía razón: las mujeres volamos, somos etéreas; y lo mejor de todo: hacemos volar a los hombres conjuntamente con nosotras y los llevamos volando a todas partes. Si alguno no quiere seguirnos en el vuelo, le soltamos de la mano y él mismo se desploma contra el suelo. Yo pienso que esto es muy sencillo: Sólo es cuestión de entender, que nosotras en tan solo un suspiro podemos abandonarles en el lado oscuro terrenal o cobijarles con el algodón de las nubes más altas.
Y yo quiero que me digan una cosa. A ver, hombres, sed sinceros. Admitid que deseáis encontrar una mujer que sepa volar, es decir, que ponga su boca sobre la vuestra y en un beso os deje sus ganas de permanecer.
El beso de una mujer a un hombre puede ser una muestra de entrega, de posesión, de respeto, de traición, de espera, de despedida, de broma...pero siempre esos besos os dejan una huella...y que difícil se os hace después arracarsélo de dentro.
Primero nos ofrecéis vuestras mejillas, a las cuales dejamos dos fulgurantes besos que a veces salen despedidos hacia el aire.
Después , tras largas estrategias, robáis...o mejor dicho, CONCEDEMOS ese cálido sello entre vuestros labios y los nuestros en medio de una atmófera improvisada.
Más tarde os acercáis más y más...hasta que hacemos de nuestras bocas casi herméticas, dos profundas cuevas en las que nos abandonamos para amar...y justo en ese momento, cerráis los ojos, sentís un escalofrío como si un metal se deslizara desde el esternón hasta el vientre...comenzáis a perder los piés del suelo, váis elevándose poco a poco, mientras continuáis besando....hasta que voláis de nuestra mano. No habéis perdido el tiempo. Nosotras sabiámos volar desde que nos crearon.
A todos los hombres que besan y vuelan con nosotras.
A mi amigo Javi y a Alicia por sus alas.

Saturday, September 03, 2005

A UNA BELLA PROSA DE UN GRAN VERSO. tU AMIGO,Álvaro

Estudiando estaba cuando le dió por llamar
a éste alquimista de las emociones
que dicen que quita las heridas con canciones
para que grite por ti al mar,
para exigirle a las estrellas ojos que aprendan a mirar,
labios que quemen, sabios que sepan besar.
Tienes los ojos llenos de fuego
donde reina el rey de los que mienten.
Tú que quires viajar al jamás del que sé yo,
por los suburbios de la luna,
has inventado un lugar para vivir,
donde viven Borges, Dios y el Rock and roll.
tú que eres como todas pero como ninguna.
Quieres descorrer este velo y que finalice la desolación
de esta "Península Histérica"
borracha de sol, viajera de lugares donde huyó.
No te llamas Soledad, ni estás sola,
tampoco te llamas esperanza aunque tienes una:
Eres nuestra Isa como todas
pero como ninguna.


José Alvaro Fuentes Camarero, amigo y eterno compañero de instituto.

ESPERAS

Los que vivimos en las grandes ciudades podemos afirmar que en ellas hay más colas que sentimientos. Me refiero a esas interminables hileras de personas que se aglomeran en los bancos, los hospitales, los estadios de fútbol, las estaciones, las facultades...
Ya no sirve de nada salir a la calle bien temprano para acabar cuanto antes nuestras diligencias...Ahora debemos esperar a cualquier hora que otros lleguen antes que nosotros a nuestros destinos...y por si fuera poco esas esperas también se hacen desesperantes si nos subimos al coche, aunque a este hecho yo preferiría llamarle atascos imposibles de sobrevivir.
El caso es que el verbo “esperar” a todos nos trae muchísimos quebraderos de cabeza dependiendo de la situación en la que nos encontramos.
En los hospitales por ejemplo, la espera es lo único que mueve las vidas de enfermos y familiares. Allí siempre se espera algo: desde una visita a un pulmón, desde una nueva vida a una irremediable muerte...Pero lo peor viene cuando el miedo o el cansancio vencen la esperanza en un lugar tan frío como ese.
Después también existen esperas que se convierten en deseos:”Espero que llegues pronto. Te echo de menos”. Este modo de aguardar ha sido quizá, la canalización de nuestras vidas. Todos en algún momento hemos esperado la llegada de esa persona que ha venido a cambiarnos el mundo y a nosotros mismos, claro está. Y así estamos en este ir y venir...
Seguro que muchos de vosotros se han resignado a las esperas y han decidido enrolarse a sus batallas, es decir, que ya habéis aprendido a manejarlas en sus vidas...pero en cambio otros...
No soportan que en el banco un tipo de semblante despejado les sature de burocracia después de que hayan esperado más de cuarenta y cinco minutos una cola, sin embargo esperan que alguien se pare a explicarles y ordenarles el exceso de papeleo que le pide la entidad. Ni tampoco hay persona que aguante a las puertas del baño que esa señora salga de ahí después de tres cuartos de hora...¿o eran tres días? Pero no dudarían en esperar un rato más con tal de entrar y desahogarse. ¿Y qué me dicen de esa persistente cola de supermercado? ¿no esperarían una boca sonriente que os dijera?: “puede pasar antes que yo”.
¿Y a quién no le hubiera gustado esperar más de 90 minutos en algunos partidos perdidos para remontar?...En fin, que eso de “esperar” como antes dije, depende de nosotros mismos y de lo que queramos obtener en ese tiempo.
Esto lo escribí después de ir en el coche y ver como todos esperaban un semáforo y a mi me salvaba la música de la radio. Sonaba Sabina y me decía que tardó en olvidar a una mujer 19 días y 500 noches. Los atascos y las colas tardarán menos, pero si tú estás a mi lado por mi, como si duran para siempre.

Friday, July 29, 2005

GOL NORTE



Gol Norte lleva acogiéndome once años consecutivamente...ya lo siento como si fuera mi propia casa; es más, incluso mejor, porque es el único lugar que me permite llegar con la eterna resaca del domingo...y esa confianza y comprensión es impagable, todo hay que decirlo.
Voy a la fila 19. Mi asiento coincide perpendicuularmente con el córner que linda preferencia con mi grada.Y allí, en aquellos sitiales que están cerca al mío se sientan una serie de personas que si tienen algo en común es el sentimiento sevillista porque por lo demás somos todos muy dispares. El caso es que con el paso del tiempo, los sofocones y las alegrías hemos formado una familia. Una familia muy rara. Os explico....

-EL RELOJ: El chaval que se sienta a mi lado tiene una fijación terrible con su reloj desde que empieza hasta que acaba el partido. Se lo pega a su muñeca, se cercióra de que lo lleva bien atado , comprueba su exactitud con otros...en fin, una patología.
Asocia cambios, jugadas, goles y tanganas con las manecillas que marcaban su reloj en cada momento puntual. Sinceramente pienso que este chico debe vivir con el miedo de que su reloj se le pierda, se lo roben o se le pare antes de llegar al estadio...uff,¿se imaginan?.

-EL NIÑO: En la "familia del norte" también hay un niño.Debe ir caminito a los cuatro años de edad; también está muy cerca de mi.
Va al fútbol con sus padres, engulle zumos, anima al equipo y cuando le entra sueño, el tío se duerme y ni se cosca si hay victorias, derrotas o "invasión".
Recuerdo que en un partido al niño le entran ganas de hacer pipí. Le miro de reojos . Veo a la madre agobiada que no sabe como hacer para salir de aquella aglomeración con su hijo. Cavila unos instantes...saca una botellita vacia de agua. Yo imagino lo que va a hacer. Gran tensión.....le da al niño la botella para que mee. El niño tiene cara de estar meándose mucho y yo presiento que el pobre no va a atinar y llenará al del asiento de delante, al de atrás, a mi, a la madre, al padre, a la bufanda , a la bolsa, a mi refresco ...pero no, el chaval se comportó. Terminó. Cerró su improvisado orinal. Me miró, sonrió y me preguntó : "¿Juega Antoñito?. Todo un héroe.

-VAMOS A SENTARNOS:El abuelo del niño no es más sevillista que nadie pero más sevillista que ninguno. Su partido ideal es aquel en el que todo los espectadores estén sentados tranquilamente ;(ya véis que le encantan las utopías).
Su temática no es otra que la de que todos estén sentados en sus respectivos asientos. Si se levanta el de delante, se ofusca. Si es el de detrás, también.
Cuando no puede controlar la situación grita:¡¡vamos a sentarnos!! Y todos le obedecemos porque la verdad es que parecemos ascensores ...arriba, abajo, arriba, abajo....El tío es un personaje entrañable que en el último partido de liga:se pasó casi todo el tiempo de pié frotándose las manos sin atender a los vecinos de atrás que le pedían que tomara su asiento.

-LA TRÍADA SEVILLISTA:A mi derecha se sientan mi padre, Jose Antonio y su tío.Adoptan un comportamiento muy raro en los partidos: mueven compulsivamente las pier nas, como si tuvieran un tic, devoran pipas, uñas, cigarros y algún que otro puro. Un día uno de ellos me preocupó mucho cuando lo sorprendí intentando arrancar con los dientes los botones de su camisa, pero claro, aquel partido era un derbi, y en acontecimientos de ese tipo uno se transforma y adquiere una conducta aberrante. Pero lo peor de todo es que a veces cantan cuando no lo hace nadie...Empiezan entonando un cántico y terminan rompiendo los espejos del palco vip. Después comprueban sus solfeos y yo pienso: No canten por la nariz y dejen en paz a Pavarotti.

En definitiva, allí nunca me aburro, incluso en los peores partidos.
Seguro que alguno de ustedes ha visto reflejado su rol y el de sus compañeros aficionados en esta cariñosa crítica.
Por nada del mundo me iría de Gol Norte y muchísimo menos de mi fila 19 porque alli aunque todos seamos unos indomables, viertan agua en mi asiento , me tiren de la trenza, la cola, la pinza o de cualquier cosa que cuelgue de mi pelo para que me siente y no vuelva a levantarme más. Aunque me atasquen los pulmones de humo de cigarros y me caigan las cáscaras de las pipas en la espalda...los quiero porque son mi otra familia sevillista que siempre se abonan a soñar, que no pueden ser de otro equipo y que me abrazan como nadie cada vez que marcamos un gol.

ISABEL MACÍAS CRUJERA.

Wednesday, July 27, 2005

Se nace sevillista

Amigo:

Nada nuevo bajo el sol...Desde que nos dejaste, la situación no ha variado mucho, ya sabes, el mundo sigue deshaciéndose con guerras irremediables, aulas suicidas y mentirosos sin tregua...y ahí, en medio de esta hecatombe mundial, como un puntito mínimo irradiando permanentemente una diáfana luz: nos encontramos nosotros cumpliendo cien años. Vaya como ha pasado el tiempo ¿verdad? y como ha jugado en tu contra y en la mía.
Ahora recuerdo con ahogada melancolía tus sabias palabras cuando me contabas con los ojos envueltos en un halo de alegría y con ese líquido resplandeciente que se ve siempre en unos ojos vivos al emocionarse, que yo nací en 1985, un año en el que tu entrenador perfecto, Manolo Cardo, trabajó incansablemente con la cantera y que hizo de aquellos hombres como Nimo, Jiménez o Serna, nombres que hoy día me suenan a solera, a historia...y todo gracias a ti que nos enseñaste a decir de donde venimos, porque amigo, tú fuiste el primero de la zaga que le dejó a mi padre siendo un niño, el olor a césped del Pizjuán en la ropa y un rinconcito de Gol Norte en su corazón para siempre. Y el mismo quehacer tuvo mi padre con nosotras...advertirnos que uno no se hace sevillista, sino que nace siéndolo, sintiéndose prendido por esta parafernalia roja y blanca, amando un modo de ser muy diferente al del resto de los mortales, como tú me decías...
Y ahora cuando te disponías a tocar el cenit de tu sevillismo con nuestro centenario (porque tú y yo también cumplimos cien), decides irte dejando a tus espaldas más de cuarenta años de socio en este club y esta fructífera siembra de sevillistas que se quedan con tus imágenes en blanco y negro de las viejas glorias para seguir con la tradición.
Demasiado tarde para hacerte un modesto homenaje con mis lápices pero dondequiera que estés y si me estás viendo, seguro que esbozarás un tierna sonrisa y nos tirarás un beso que emanará de esas manos como los que nos lanzabas a tus nietas desde la ventana de casa que ahora se encuentra fría y sola pero sevillista.


A mi abuelo Leonardo.



ISABEL MACÍAS CRUJERA